Este sitio web utiliza cookies. Aceptándolas podrá mejorar y optimizar la experiencia como usuario. Sepa más.
15:04

Irak: El miedo y la devastación aún impregnan las calles de Mosul un año después de su liberación

21 julio 2018 a las 1:50 GMT +00:00 · Publicado

En 2016 las fuerzas iraquíes, respaldadas por la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, lanzaron una operación sobre la ciudad de Mosul, la segunda más poblada de Irak y la más grande en manos del autoproclamado Estado Islámico (EI).

La batalla que siguió a la ofensiva sobre Mosul comenzó el 16 de octubre de 2016, y duró casi nueve meses. El comandante Rupert Jones la describió como “el combate urbano más duro que se haya librado desde la Segunda Guerra Mundial”. La batalla para liberar la ciudad terminó el 21 de julio de 2017, aunque el primer ministro iraquí Haider al-Abadi ya había proclamado su liberación diez días antes.

Mientras Mosul celebra el primer aniversario de su liberación, la lucha diaria de sus habitantes para salir adelante sigue siendo ardua, y muchos viven con el temor de que el Estado Islámico esté reapareciendo poco a poco.

Según la ONU, más de un millón de personas siguen desplazadas y viven fuera de sus hogares, y la mayoría de ellas están en alguno de los 12 campamentos de refugiados instalados en los alrededores. Muchos de los residentes en estos campamentos se niegan a regresar a sus hogares todavía por temor a ser objetivo del EI.

En la carretera entre Erbil y Mosul, el campamento de refugiados de Hasan Sham alberga más de 1.000 tiendas, suficientes para albergar a unas 6.000 personas según estimaciones del ACNUR.

Zahida Ali, una de las residentes del campamento, abandonó Al-Shirqat hace cuatro años. Se mudó a Mosul antes de convertirse en una refugiada y ahora se niega a regresar ya que algunos de sus parientes se han unido al EI, y tiene miedo de que ella misma pueda convertirse en uno de sus objetivos.

Abu Yasi vive en el mismo campamento de refugiados con su esposa y sus cinco hijos. Su casa estaba en el oeste de Mosul. Días antes de volver al campamento por segunda vez, su primo fue decapitado por combatientes del EI.

“Si vuelvo, ¿quién nos protegería a mí y a mi familia? Sencillamente vendrían y nos matarían. Me veo obligado a permanecer en el campamento y aguantar el calor solo para proteger sus vidas”, cuenta Abu Yasi.

Mientras tanto, las operaciones militares continúan con el objetivo de capturar a los miembros del EI que aún quedan en la zona, descubrir túneles ocultos y encontrar las armas y municiones escondidas en los desiertos circundantes.

"Recibimos decenas de llamadas telefónicas cada día, con personas que nos dirigen a las células durmientes o que nos guían a los elementos del EI que aparecen en diferentes lugares", cuenta el comandante de operaciones de Nínive, el general de división Najmi Al-Juhuri.

Al-Juhuri no descarta los temores expresados por Abu Yasir y otros antiguos residentes de Mosul. “Hay unas pocas células durmientes del EI escondidas en lugares como el desierto, la selva, las islas del río Tigris, y algunos escondidos entre los civiles”, explica el militar.

El que fuera en el pasado el centro económico de Mosul, la Ciudad Vieja, ahora parece más una enorme fosa común.

A pocos metros de la cúpula turquesa y el minarete, ahora destruido, de la mezquita al-Nuri, donde el jefe del Estado Islámico Abu Bakr al Baghdadi pronunció su primer y último sermón público en julio de 2014, Mohammed Qadir, otro residente local, relató cómo vio a su hija morir en un ataque que destruyó su casa por completo.

Qadir ahora vive en una casa de una sola habitación con su esposa y sus tres hijos. No puede regresar a la casa donde vivía antes de la operación militar en la ciudad porque es un montón de ruinas. "Mi hija fue asesinada allí”, cuenta. En memoria de Zubaida, la joven de 18 años asesinada por un proyectil de mortero, un osito de peluche yace en el mismo lugar donde solía dormir la niña. "Uno de sus pies estaba en el techo de la casa de nuestro vecino. El pie y la metralla estaban en el techo de la casa de nuestro vecino", dice Qadir.

Con temperaturas que alcanzan los 50 grados, las operaciones para retirar los cadáveres descompuestos debajo de los escombros se han detenido, y el olor a muerte es omnipresente alrededor de la Ciudad Vieja de Mosul.

El hedor de los cadáveres aún flota sobre la ciudad a pesar de los esfuerzos del Gobierno para limpiar los escombros. "hay cuatro cuerpos más en esa casa detrás de nosotros. Todavía están dentro. El hedor que sale de allí es muy fuerte. Nuestros niños están enfermando por eso. Ayer tuve que llevar a mi hijo al hospital", dice Qadir, mientras un grupo de niños grita "Daesh, Daesh” y lanzan piedras contra el cuerpo en descomposición de un combatiente del EI.

Mientras tanto, la amenaza de morir o quedar mutilado sigue estando omnipresente en la ciudad, ya que ocultos bajo montañas de escombros todavía quedan explosivos sin estallar. Los habitantes de la Ciudad Vieja se enfrentan a estos peligros todos los días, por lo que las ONG han colocado varios carteles que aconsejan a la población local que no toque ningún elemento sospechoso.

Según las evaluaciones preliminares de la UNESCO, alrededor de 20,000 edificios fueron destruidos en 15 barrios diferentes de la ciudad, que quedaron arrasados. De los cinco puentes a lo largo del río Tigris destruidos por los ataques aéreos de la coalición, solo tres se reconstruyeron, y como declaró la UNESCO, "el nivel de destrucción no tiene parangón desde la Segunda Guerra Mundial".

Un año después de la liberación, la reconstrucción de la ciudad avanza a un ritmo muy lento. Las personas tratan de ayudarse unas a otras para limpiar las calles y reconstruir lo que todavía se puede salvar, y se abren pequeñas tiendas en la Ciudad Vieja. La gente está tratando de volver a la normalidad, pero las imágenes de la devastación no parecen presagiar que esto vaya a lograrse en un futuro cercano.

15:04
Restricciones

russian clients, please, note the restrictions: mandatory rt logo. for vod, please, contact client desk – opolyakova@ruptly.tv​

¿No tienes cuenta? ¡Inicia sesión!
Descripción

En 2016 las fuerzas iraquíes, respaldadas por la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, lanzaron una operación sobre la ciudad de Mosul, la segunda más poblada de Irak y la más grande en manos del autoproclamado Estado Islámico (EI).

La batalla que siguió a la ofensiva sobre Mosul comenzó el 16 de octubre de 2016, y duró casi nueve meses. El comandante Rupert Jones la describió como “el combate urbano más duro que se haya librado desde la Segunda Guerra Mundial”. La batalla para liberar la ciudad terminó el 21 de julio de 2017, aunque el primer ministro iraquí Haider al-Abadi ya había proclamado su liberación diez días antes.

Mientras Mosul celebra el primer aniversario de su liberación, la lucha diaria de sus habitantes para salir adelante sigue siendo ardua, y muchos viven con el temor de que el Estado Islámico esté reapareciendo poco a poco.

Según la ONU, más de un millón de personas siguen desplazadas y viven fuera de sus hogares, y la mayoría de ellas están en alguno de los 12 campamentos de refugiados instalados en los alrededores. Muchos de los residentes en estos campamentos se niegan a regresar a sus hogares todavía por temor a ser objetivo del EI.

En la carretera entre Erbil y Mosul, el campamento de refugiados de Hasan Sham alberga más de 1.000 tiendas, suficientes para albergar a unas 6.000 personas según estimaciones del ACNUR.

Zahida Ali, una de las residentes del campamento, abandonó Al-Shirqat hace cuatro años. Se mudó a Mosul antes de convertirse en una refugiada y ahora se niega a regresar ya que algunos de sus parientes se han unido al EI, y tiene miedo de que ella misma pueda convertirse en uno de sus objetivos.

Abu Yasi vive en el mismo campamento de refugiados con su esposa y sus cinco hijos. Su casa estaba en el oeste de Mosul. Días antes de volver al campamento por segunda vez, su primo fue decapitado por combatientes del EI.

“Si vuelvo, ¿quién nos protegería a mí y a mi familia? Sencillamente vendrían y nos matarían. Me veo obligado a permanecer en el campamento y aguantar el calor solo para proteger sus vidas”, cuenta Abu Yasi.

Mientras tanto, las operaciones militares continúan con el objetivo de capturar a los miembros del EI que aún quedan en la zona, descubrir túneles ocultos y encontrar las armas y municiones escondidas en los desiertos circundantes.

"Recibimos decenas de llamadas telefónicas cada día, con personas que nos dirigen a las células durmientes o que nos guían a los elementos del EI que aparecen en diferentes lugares", cuenta el comandante de operaciones de Nínive, el general de división Najmi Al-Juhuri.

Al-Juhuri no descarta los temores expresados por Abu Yasir y otros antiguos residentes de Mosul. “Hay unas pocas células durmientes del EI escondidas en lugares como el desierto, la selva, las islas del río Tigris, y algunos escondidos entre los civiles”, explica el militar.

El que fuera en el pasado el centro económico de Mosul, la Ciudad Vieja, ahora parece más una enorme fosa común.

A pocos metros de la cúpula turquesa y el minarete, ahora destruido, de la mezquita al-Nuri, donde el jefe del Estado Islámico Abu Bakr al Baghdadi pronunció su primer y último sermón público en julio de 2014, Mohammed Qadir, otro residente local, relató cómo vio a su hija morir en un ataque que destruyó su casa por completo.

Qadir ahora vive en una casa de una sola habitación con su esposa y sus tres hijos. No puede regresar a la casa donde vivía antes de la operación militar en la ciudad porque es un montón de ruinas. "Mi hija fue asesinada allí”, cuenta. En memoria de Zubaida, la joven de 18 años asesinada por un proyectil de mortero, un osito de peluche yace en el mismo lugar donde solía dormir la niña. "Uno de sus pies estaba en el techo de la casa de nuestro vecino. El pie y la metralla estaban en el techo de la casa de nuestro vecino", dice Qadir.

Con temperaturas que alcanzan los 50 grados, las operaciones para retirar los cadáveres descompuestos debajo de los escombros se han detenido, y el olor a muerte es omnipresente alrededor de la Ciudad Vieja de Mosul.

El hedor de los cadáveres aún flota sobre la ciudad a pesar de los esfuerzos del Gobierno para limpiar los escombros. "hay cuatro cuerpos más en esa casa detrás de nosotros. Todavía están dentro. El hedor que sale de allí es muy fuerte. Nuestros niños están enfermando por eso. Ayer tuve que llevar a mi hijo al hospital", dice Qadir, mientras un grupo de niños grita "Daesh, Daesh” y lanzan piedras contra el cuerpo en descomposición de un combatiente del EI.

Mientras tanto, la amenaza de morir o quedar mutilado sigue estando omnipresente en la ciudad, ya que ocultos bajo montañas de escombros todavía quedan explosivos sin estallar. Los habitantes de la Ciudad Vieja se enfrentan a estos peligros todos los días, por lo que las ONG han colocado varios carteles que aconsejan a la población local que no toque ningún elemento sospechoso.

Según las evaluaciones preliminares de la UNESCO, alrededor de 20,000 edificios fueron destruidos en 15 barrios diferentes de la ciudad, que quedaron arrasados. De los cinco puentes a lo largo del río Tigris destruidos por los ataques aéreos de la coalición, solo tres se reconstruyeron, y como declaró la UNESCO, "el nivel de destrucción no tiene parangón desde la Segunda Guerra Mundial".

Un año después de la liberación, la reconstrucción de la ciudad avanza a un ritmo muy lento. Las personas tratan de ayudarse unas a otras para limpiar las calles y reconstruir lo que todavía se puede salvar, y se abren pequeñas tiendas en la Ciudad Vieja. La gente está tratando de volver a la normalidad, pero las imágenes de la devastación no parecen presagiar que esto vaya a lograrse en un futuro cercano.

Lo más popular
Vídeos más descargados en las últimas 24 horas
View all videos
02:13
China: Colas de vehículos para salir de Wuhan tras levantarse el bloqueo de la ciudad
08 abril 2020 a las 6:58 GMT +00:00
01:45
EE.UU.: Catedral de Nueva York será convertida en hospital de campaña debido al brote de coronavirus
08 abril 2020 a las 2:43 GMT +00:00
03:21
España: Las cocinas de IFEMA trabajan para alimentar a pacientes y personal sanitario
07 abril 2020 a las 21:20 GMT +00:00
01:27
Italia: La 'Luna Rosa' brilla sobre Roma
07 abril 2020 a las 21:03 GMT +00:00
04:18
España: El hospital de campaña de IFEMA funciona a pleno rendimiento para atender a pacientes con covid-19
07 abril 2020 a las 19:48 GMT +00:00
Pool solo para suscriptores
05:11
EE.UU.: Trump amenaza con congelar la financiación de la OMS
08 abril 2020 a las 5:24 GMT +00:00
02:40
La 'Superluna rosa' ilumina los cielos de Alemania
08 abril 2020 a las 7:25 GMT +00:00
02:05
China: El tráfico de vehículos y personas vuelve a la normalidad en las calles de Wuhan
08 abril 2020 a las 9:30 GMT +00:00
02:27
Japón: Tokio luce casi desierto luego de declaración de estado de emergencia por el COVID-19
07 abril 2020 a las 18:41 GMT +00:00
00:45
EE.UU.: Neoyorquinos cantan el icónico "New York, New York" de Frank Sinatra desde sus balcones
08 abril 2020 a las 9:58 GMT +00:00
02:46
China: Pasajeros vuelven a las estaciones de tren de Wuhan tras el levantamiento de la cuarentena
08 abril 2020 a las 13:26 GMT +00:00
01:43
EE.UU.: Tiendas de San Francisco se protegen ante posibles saqueos en medio del brote de coronavirus
08 abril 2020 a las 2:47 GMT +00:00
01:54
Tailandia: Residentes de Lopburi alimentan a los monos mientras el número de turistas se hunde por la pandemia
07 abril 2020 a las 9:36 GMT +00:00
02:42
Italia: Inician investigación en la mayor residencia de ancianos del país tras acusaciones de ocultar muertes por COVID-19
07 abril 2020 a las 21:29 GMT +00:00
03:19
España: Almacén logístico de IFEMA gestiona suministros médicos durante la crisis sanitaria por covid-19
07 abril 2020 a las 22:23 GMT +00:00
03:43
Una pastelería de Dortmund prepara dulces temáticos sobre el coronavirus
08 abril 2020 a las 6:41 GMT +00:00
03:30
México: Mariachis llevan serenata a hospital que atiende casos de coronavirus en Ciudad de México
08 abril 2020 a las 13:05 GMT +00:00
View all videos